Lista de morosos:formas de entrar y formas de salir

Que nuestro nombre o el nombre de nuestra empresa esté en una lista de morosos es un problema bastante grabe si no sabes como afrontarlo. Si por una cosa u otra no sabemos que nuestro nombre está en una de esas listas nos puede acarrear que nos denieguen el crédito sistemáticamente. Y o bien tenemos una línea de crédito particular, o sabemos cómo ganar dinero o realmente tenemos un problema.

Además de la imagen negativa que puede proyectar sobre cualquier ámbito social, aparecer en un listado de morosos nos puede acarrear serios problemas de índole económica. Aunque para algunas personas o entidades pueda ser algo habitual, para la mayoría de la población puede llegar a ser algo bochornos.

hombre sin dinero lista de morosos

Problemas que tendremos si aparecemos en una lista de morosos

Aunque no nos lo creamos, aparecer en una lista de morosos nos puede acarrear bastantes inconvenientes. Es posible que nos denieguen peticiones de alta en servicios de agua, electricidad o gas, que se nos sean denegadas ayudas por parte de entidades bancarias, incluso las más básicas.

Si por un casual tu nombre aparece en la lista de morosos asnef o en la lista de morosos rai vas a tener muy complicado que ninguna entidad bancaria te conceda un préstamo, hipoteca o financiaciones de diversa índole. También olvídate de pedir tarjeta de créditos o que descubramos que nuestra tarjeta ha sido cancelada.

En el mundo globalizado e interconectado en el que nos encontramos al aparecer, por ejemplo en alguna lista de morosos telefonía, nos impedirá, en algunos casos contratar el seguro de nuestro coche. Y aunque parezca que no tiene nada que ver, tanto las aseguradoras como las compañías telefónicas están interconectadas. Cada una de ellas saben nuestra situación económica y nuestra posible situación de morosos.

¿Cuándo entramos en una lista de morosos?

En no pocas ocasiones un moroso ni siquiera sabe que lo es, especialmente en el caso de los particulares. Aquí en España, el aparecer en un listado de morosos no es demasiado complicado, ni tan difícil como pudiera parecer. En nuestro país se puede ser incluido en una de estas listas por contraer una deuda de tan sólo 50  euros cuando se trate de una persona física.

En el caso de las personas jurídicas, puedes aparecer en uno de estos listados de morosidad cuando el monto adeudado supere los 300  euros. Estos factores ha llevado a que el número total de nombres inscritos como morosos (contando personas físicas y jurídicas) hayan superado los cuatro millones.

En ambas ocasiones se nos debe comunicar con un mes de antelación que se nos va a incluir en una lista de morosos por parte de la entidad que se encargue de gestionar nuestra deuda. De no ser así, se podría reclamar la salida inmediata si importar la cantidad adeudada.

Durante este mes, se tendrá derecho a corregir, oponer y reclamar sobre los datos incluidos en la lista delante del responsable de la misma, que debe facilitar un cauce comunicativo.

Si se tienen varias deudas, se deberán exponer por separado, con su casuística y los datos concretos, pero nunca en cómputo total.

Listas de morosos España 2020

En España hay tres listados de morosos (los conocidos popularmente como «listas negras»). Estas tres, aunque hay más, destacan sobre el resto, son el RAI, el ASNEF y el CIRBE. Os las paso a explicar una a una:

RAI

Son las siglas de Registro de Aceptaciones Impagadas. Este registro incluye a personas jurídicas que adeuden una cantidad superior a 300  euros. La entrada se produce de manera automática y casi instantánea cuando no se ha hecho frente a un pago. La información contenida en la ficha del moroso es proporcionada de forma directa por las entidades bancarias. En esta lista de morosos podremos permanecer un máximo de 30  meses.

ASNEF

Es quizás la lista de morosos más famosa en España. Si el RAI está destinado a personas jurídicas, el ASNEF se dedica a personas físicas que contraigan una deuda superior a 50 euros. Cualquier descuido que podamos tener en el pago de una factura telefónica, el gas, etc… hará que nuestro nombre esté en esta lista.

Si necesitamos pedir un crédito, hipoteca o algún tipo de ayuda económica, la entidad crediticia de turno consultará el este listado para comprobar que nuestro nombre no esté dentro.

CIRBE

El CIRBE es una gran base de datos que incorpora de manera regular los riesgos de una financiación relativa a sus clientes. Toda empresa debe enviar su información económica al CIRBE para que el Banco de España sea capaz de controlar y evaluar los posibles factores de riesgo.

Cómo salir de una lista de morosos

Lo más lógico para salir de la lista de morosos es pagar la deuda. Deberemos resarcir el pago de la deuda y también exigir una factura o recibo de la misma. Con ello debería bastar para ser eliminados automáticamente. Por desgracia, la mayoría de empresas ni se molestan en realizar esta gestión y no actualizan nuestros datos para que se nos elimine de las listas. Por lo tanto, debe de ser el ex-moroso el que pida y exija el borrado.

uno entre muchos

Para salir de la lista o listas en las que estemos incluidos deberemos enviar una copia del DNI o CIF de empresa y un recibo del pago de la deuda y un escrito de reclamación de salida. Cada «lista negra» debe facilitarnos un canal (o más) de comunicación para que se pueda exigir la retirada de nuestra presencia.

El método más eficaz suele ser presencialmente o por burofax. Si en diez días no obtenemos ninguna respuesta y comprobamos que seguimos en la lista, podremos dirigir una reclamación a la Agencia Española de Protección de Datos.

Hay que decir que no podemos permanecer en la lista de morosos más de cinco años. Ese será el plazo máximo dictado por la ley para ceder datos sobre las deudas. Pasado este tiempo las entidades crediticias ya no podrán acceder a nuestra referencia, que en la práctica es lo mismo que decir que deberemos ser eliminados de la lista.

Conclusiones finales listas de morosos

Como se ha visto en el post, entrar en las listas de morosos es bastante más fácil que salir de ellas, por una pequeña cantidad adeudada, podemos entrar en una de ellas. El salir siempre suele ser mucho más complicado, ya que somos los usuarios los que nos debemos de preocupar de que se nos saque de la lista de morosos.

Aunque la prescripción de las deudas suelen oscilar entre tres y cinco años, las entidades deudoras siempre intentarán cobrar al usuario.

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